La Experiencia de Mery Buda

Tatuajes, cómic y Música por María Bustamante Tejeda

Varela, Francisco. Dormir, soñar, morir

Varela, F. (1999). Dormir, soñar, morir: Nuevas conversaciones con el Dalai Lama. Santiago de Chile: Dolmen

Al mismo tiempo que Descartes desarrollaba estas ideas, apareció en Occidente otra importante capacidad humana: la autoexploración. Esta brotó del florecer de la espiritualidad cristiana inspirada por Agustín, quien llevó a la gente a practicar el autoexamen, a examinar su alma y examinar su vida. El autoexamen también se desarolló más allá de la forma cristiana original y tan sólo en los últimos doscientos años ha pasado a ser una idea extraordinariamente poderosa, que es ahora fnudamental en Occidente, el que cada ser humano tiene su propia manera particular, original, de ser humano. (Varela:1999;29)

¿Cómo encuentra uno los lenguajes de la autoexpresión? En Occidente, en los últimos doscientos años, se ha pensado que la gente puede encontrar los mejores lenguajes de autoexpresión en el arte, sea poesía, arte visual, o música. Es una rasgo de la cultura occidental moderna decir que el arte tiene una importancia casi religiosa. En particular, las personas que carecen de una conciencia religiosa tradicional a menudo tienen esta profunda reverencia hacia el arte. Algunos de los grandes artistas en Occidente están rodeados de un aura -famosos, bien armados y admirados- que no tiene precedentes en la historia humana. (Varela:1999;29)

Uno de los cambios producidos en el lenguaje en Occidente, junto con emplear palabras como el yo, es el desarrollo de un lenguaje muy abundante en torno a la exploración interna. Expresiones tales como ‘profundidades interiores’ están muy incorporadas a nuestra cultura… La idea es que cada uno de nosotros tiene que llevar a cabo una exploración muy prolongada y profunda dentro de sí mismo; pensamos en todo aquello que no comprendemos bien como algo que está muy en lo hondo y consideramos que estas profundidades son interiores. Esto emerge en otro aspecto del discurso científico occidental, ejemplo del cual es el psicoanálisis. (Varela:1999;32)

Este es un punto que abre un contacto muy interesante e iluminador entre el enfoque occidental y el budista. La discusión sobre la identidad permite la posibilidad de que yo pueda radicalmente redescubrir y redescribir quién soy; que yo pueda descubrir que quien yo pensaba era yo no es realmente correcto y tiene que ser re-comprendido y re-descrito. Además, es en este campo que algunas filosofías occidentales han comenzado a poner en tela de juicio la certidumbre mismo del yo como una entidad circunscrita. Han planteado interrogantes tales como, ‘¿Existe realmente un yo unitario?’ Esta es el área en que se están llevando a cabo exploraciones, la frontera de incertidumbre mismo del yo como una entidad circunscrita. Han planteado interrogantes tales como, ‘¿Existe realmente un yo unitario?’ Esta es el área en que se están llevando a cabo exploraciones, la frontera de incertidumbre acerca de la naturaleza misma del yo. Parte  del movimiento filosófico es una reacción ante el concepto de autocontrol, el cual  siempre parece muy claro acerca del yo como agencia controladora y jamás duda de su unidad. Esta guerra cultural ha resultado en modalidades de autocomprensión que cuestionan si tenemos control sobre nosotros mismos, si hay o no recursos profundos dentro de nosotros que escapan del yo, y, por lo tanto, si la autoexploración podría llevar a algo muy diferente y desconcertante, algo nuevo y extraño. (Varela:1999;33)

La doctrina científica afirma que todo no es más que mecanismo, incluyendo al yo, pero para entender esa doctrina, uno tiene que adoptar una posición de agente contralor hacia el mundo. De modo que este mismo agente tiene una sensación de poder casi angelical o incluso divino sobre el mundo. (Varela:1999;35)

REM (Rapid eye movement) (ver pag 38)

“Joyce prosiguió: ¿Hay un nexo entre la dificultad de abandonar el ego en el mundo despierto y el no estar dispuesto o tener incapacidad para liberarse de la imagen del cuerpo ordinario para permitir que aflore la imagen corporal más espiritual?…

Su Santidad replicó: …El sentido ordinario del ser surge en la dependencia de este cuerpo físico ordinario. Pero cuando uno experimenta el sentido sutil del ser, el cuerpo ordinario pierde toda importancia y se desvanece el temor de perder el ser” (Varela:1999;68)

Hay estados de meditación en los que uno simplemente tiene la sensación de vacío, y al mismo tiempo uno no tiene ni siquiera un sentido sutil de ser. Aunque uno no tiene la sensación del ‘yo’ en ese momento, esto no significa que no haya un ‘yo’. ” (Varela:1999;68)

Charles tuvo una interpretación más estricta: ‘Según yo lo entiendo, cognición y conocimiento tienen el sentido de que hay algo, algún contenido, que uno conoce o capta. En cambio, yo puedo estar consciente de algo sin tener conocimiento de ello. El conocimiento es un logro. Es por eso que encuentro difícil concebir la idea de un conocimiento sin objeto.’

‘Es un estado que carece de contenido y que no tiene ningún objeto proposicional’. – avanzó su Santidad (pag 69)

En mi papel como organizador, era mi responsabilidad asegurarme de que el Dalai Lama y los tibetanos tuviesen una adecuada presentación de los enfoques occidentañes respecto de las zonas en penumbra del ego. El psicoanálisis ha introducido en el campo común dos ideas clave para esta reunión: la noción del inconsciente humano y sus honduras, y el papel central que desempeñan los sueñus en la exploración de la psique humana (pag 71)

Joyce McDougall… Sus libros son un ejemplo de lucidez y criterio, cualidades que no siempre se encuentran en el psicoanálisis. En una obra reciente, ella entreteje muchas hebras de práctica analítica en lo que ella llama los ‘teatros0 del cuerpo y la mente (pag 72)

Sigmund Freud fue el fundador de esta ciencia y de su arte terapéutico. A fines del siglo pasado, un siglo de conservadurismo, de clases dominantes que no deseaban cuestionar valores establecidos, Freud, entrenado como médico en un entorno dominado por la ciencia de fines del siglo XIX en Viena, se dedicó a cuestionarlo todo. Siempre se preguntaba ‘¿Por qué?’ ¿Por qué se enferma la gente? ¿Cómo se sana? ¿Por qué tenemos guerras? ¿Por qué es la civilización tan a menudo un fracaso… Joyce continuó señalando que el psicoanálisis es una consecuencia de la civilización occidental y ha tenido un vasto impacto en Occidente… Después de Freud, todas las profesiones dedicadas a sanar empezaron a pensar en las enfermedades corporales como fenómenos conectados con la mente…Freud estaba muy consciente de que cada estado corporal tiene un efecto sobre las imágenes en la mente y que nada sucede en la mente o en la psique sin que afecte también al cuerpo. (pag 73)

‘El impacto de Freud en el mundo occidental ha sobrepasado en mucho el campo de la salud mental, ha dejado una impronta masiva en las profesiones docentes y ha tenido también un efecto considerable en muchos campos de la creatividad. Los artistas y filósofos, en particular, se inspiraron grandemente en la filosofía y descubrimientos freudianos’… ‘Tal vez Freud no ha tenido mucho efecto en la música. Él sostuvo que los encantos de la música se le escapaban totalmente, y lamentó que fuera éste un mundo cerrado para él. Sin embargo, se sentía profundamente apasionado por las plabras y el lenguaje. Era para él de suma importancia encontrar palabras para fenómenos humanos que no habían sido nombrados todavía.. (pag 73)

A continuación, Joyce nos presentó uno de los términos teóricos básicos de Freud. ‘Buscaba una palabra para expresar la fuerza vital que es innata en todo ser humano -una fuerza que da significado a la vida y que busca extenderse para tocar a otras personas; una fuerza que encuentra expresión en el amor, sexualidad, sentimiento religioso y toda forma de creatividad. Veía a esta fuerza como una corriente de energía y la nombró libido. Pero también llegó a creer, como resultado de la observación clínica y reflexión sobre el mundo alrededor de él, que en el ser humano hay otra fuerza igualmente poderosa que busca la muerte -autodestrucción, y/o la destrucción de otros- y que hay un perpetuo conflicto entre la fuerza vital y la fuerza de muerte (mortido) en la psique humana (pag 74)

‘La mente inconsciente está en constante actividad en nuestro muendo psíquico interno, y nos impele a encontrar soluciones a los impulsos instintivos (los cuales están a menudo en conflicto con las exigencias del mundo exterior). La mente inconsciente, diría Freud, es la humanidad entera, todo lo que hemos heredado de siglos de humanidad. (pag 75)

El Dalai Lama… necesitó algo de clarificación… ‘Si el sueño reemplaza la acción, ¿de qué otro modo substituye uno a la otra? ¿Sucede uno mientras que la otra no está sucediendo? ¿Por qué emplea usted la palabra reemplazar?’.

Joyce replicó: ‘Cuando estamos soñando, en vez de hacer alguna cosa, estamos existiendo en otro estado, un estado de ser sin emplear acción externa, es decir, acción física motivada. Cuando soñamos, aunque no nos estamos moviendo corporalmente o reaccionando ante acontecimientos en el mundo externo, está sucediendo algo muy activo. Se está produciendo en la mente un proceso especial. Freud sentía que esto estaba estrechamente relacionado con el cuerpo. De hecho, Freud no pudo averiguar del todo por qué no soñamos todo el tiempo’. (pag 78)

Freud afirmó que el inconsciente jamás puede ser conocido directamente y que lo más cerca que podemos llegar de lo inconocible es a través de los sueños… Y yo agregaría que la gente que enferma físicamente por razones psicológicas esté usando tambien modos inconscientes de dejar hablar al cuerpo. (pag 79)

…consideraba al sueño más seguro que la hipnosis como método para lograr el autoconocimiento… El verdadero conocimiento del ser, y todo lo que uno no desea saber de uno mismo se logra mejor a través de la experiencia del análisis de los sueños. Todas las asociaciones que acuden a la mente, aceptables e inaceptables, recientes o lejanas en la vida del individuo, junto con las reflexiones del propio sujeto del análisis acerca de él o ella, contribuyen a descubrir las dimensiones inconscientes del ser oculto.  (pag 82)

‘El método empleado por Freud para llegar a la verdad subyacente, oculta en los sueños consistía en tomar diferentes partes del sueño y alentar a sus pacientes a emplear la asociación libre -diciendo todo lo que acudía espontáneamente a su mente -en relación con cualquiera de los elementos del sueño. La idea general era que uno entra en un estado de no-integración, abriéndose, suprimiendo el control, en que uno ya no depende de su pensar cortical, en vez de lo cual deja que ideas, percepciones, recuerdos y visiones acudan libremente, incluso cuando parecen incoherentes, desconectados o inaceptables… cómo emergen sus profundas verdades inconscientes a través del uso de nexos verbales preconscientes (pag 83)

Pero yo lo quería tanto que no importaba’. ‘Ud lo amaba tanto que lo botó del triciclo?’.’Bueno… supongo que yo estaba enojado con mi madre. Ella estaba siempre ocupada, y luego se embarazó de mi hermana… no sé por qué tenía que tener tres niños!’ ‘Eso se llama asociación libre. Como ustedes pueden ver, el único lugar en que nos permitiríamos hablar de ese modo descontrolado es en el psicoanálisis. Si lo hiciéramos en otro lugar, pronto quedaríamos sin amigos!’ Todos reímos ante la imagen de vivir la vida en libre asociación, transtornando a todos con nuestra ambivalencia consciente o inconsciente.

Joyce continuó: ‘La asociación libre lo lleva a uno a expresar sentimientos e ideas que uno nunca había querido contarle a nadie, ni siquiera a uno mismo. De este modo se obtiene un cierto niver de verdad acerca del propio ser y de la propia manera de relacionarse con otros y con la vida en general’. (pag 84)

Su Santidad señaló que las personas que meditan, que tienen un grado de desarrollo mental más elevado que el promedio, parecen ser también más suceptibles a las experiencias del sueño lúcido. ‘Tal vez los meditadores tienen habilidades espaciales, puesto que reflexionan mucho sobre sus energías corporales y sus estados mentales y corporales. Tal vez los hace armonizar más con sus estados corporales’. (pag 130)

Algunas personas se pierden totalmente en los bosques o en las calles de una ciudad desconocida. Otra gente se da cuenta muy rápidamente dónde está, no debido a lo que ven, sino porque tienen un sentido de dirección corporal. Las personas que tienen esa habilidad en forma natural es más probable que tengan sueños lúcidos. A este repecto, cabe mencionar que la orientación corporal parece aumentar con la meditación. Otro factor que incide en la capacidad de tener sueños lúcidos son habilidades espaciales complejas, como ser la habilidad para recorrer laberintos. Los soñadores lúcidos son muy diestros en ese sentido. Finalmente durante la vigilia, cuando se encuentran al borde del sueño, tienen un mayor grado de imaginería y también sueñan más despiertos.

‘Los rasgos de personalidad constituyen otra dimensión, de mucho menor influencia que las habilidades espaciales. Los soñadores lúcidos son, a menudo, personas que tienden a tener temperamento andrógino y usualmente están dispuestos a tomar riesgos internos, como probar una droga nueva o someterse a las fuerzas de un chamán. Están muy orientados hacia una conciencia de sí mismos’. (pag 131)

‘Estoy convencido de que un sentido fuerte del ‘yo’ resulta problemático. Sin embargo, ese mismo sentido mental es a veces muy útil y necesario. Por ejemplo, un fuerte sentido del ‘yo’ o de lo ‘mío’ es problemático cuando hacemos una demarcación entre apego hacia el amigo y odio hacia el enemigo. Por otra parte, un fuerte sentido del ‘yo’ puede también generar la fuerza de voluntad para tener éxito o cambiar sin que importen los obstáculos. Desarrollar la mente no es una tarea fácil, y para cualquier tarea difícil necesitamos determinación y esfuerzo, lo que se consigue con una fuerte voluntad. (pag 140)

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