Mi reseña sobre el Primer toquín de la experiencia de Mery Buda

La experiencia de Mery Buda, reseñada por Mery Buda.
12 de noviembre de 2015.

Ya tiene rato, aquella noche en el Alicia que fue un toquín de emergencia para mí. La invitación de Diana quedó totalmente a tiempo con mi momento musical y de vida en aquel momento.

Acababa de terminar con Las izquierdas y llevaba más o menos dos meses ensayando algunas canciones que estaba en proceso de hacer. Pero con la incertidumbre más gigante del mundo.
Para mí Las izquierdas se habían convertido en un soporte muy fuerte de mí misma, de mi futuro y de cualquier decisión profesional o de vida que tomara.

Al ver terminado esto a lo que tanto le había apostado de mí (por no decir todo de mí), me hallaba en un momento de crisis, de miedo quizás. Diana me invitó junto a las otras chicas (Ali, Otok, la Bruja de Texcoco y Marianita la Terrorista del Sabor) para tomar su escenario y hacer de él lo que chingados quisiéramos durante un periodo relativamente corto de tiempo. Pero con la condición de ser solas. Nosotras solas. Cada una sola.
Yo sola…

Yo sola. ¿quién soy yo sola?

Pensé “eres Mery Buda de Las izquierdas, así que llévate el atuendo y el chongo” y también pensé “no mames eres lo que quieras ser”. Está en tus manitas. No hay que discutirlo con terceros, sólo entre nosotros dos.
Porque dentro de mí siempre hemos sido dos (no ahondemos en el tema).

Set list:

1.Reclamo road

2. Elena says I gotta baby

3. El último polvo

4. Horacio sexy blues

5. Lo hice por el punk

Elegí un set list totalmente basado en aquellas semanas de mi vida…  En el sexo que hubo en la madrugada después del último toquín de Las izquierdas (El último polvo). En cómo iba de casa en casa, visitando a todas mis amigas y amigos y llorándoles mis pérdidas y recibiendo sus amorosos abrazos, sus más profundos consejos; lo que me llevó a cuestionarme seriamente mi forma de relacionarme con muchas personas (Reclamo road). Metí lo más punk que pude en (Elena says I gotta baby) porque hasta ahora es el único resago de energía potente que he podido rescatar de Las izquierdas en mi show a solas; es mucho más dificil de lo que se podría pensar. Nomás por eso me estoy haciendo más fuerte y pueda sostener shows potentes cuando lo necesite. Luego coloqué a Horacio sexy blues, una rola muuuy declarativa. Muy. Pero acorde a mi realidad, a mis preocupaciones del momento. Y cerré con la del Belafonte que tan bien me sale, la de Lo hice por el punk.

 

Algo me hace pensar que esta es la configuración del resto de mis días.
Que La experiencia de Mery Buda siempre se va a tratar de una emergencia a resolver. De un show-necesidad.

Hay un segundo toquín planeado en un par de semanas, no ha habido otro en medio. Siendo Mery Buda sola, yo sola, no tengo quien me persiga, quien necesite tocar compulsivamente, quien me imponga un ritmo.
Y no me queda más que confiar en mí, sabes?

Hasta ahora me he caracterizado por ser una persona de procesos lentos y algo retardados. Y, cosas como esta reseña que sale tres meses después, llevan el sello de mi ritmo. Ritmo al que me tengo que acostumbrar y, sobre todo aprender a abrazarlo ahora que ando de a solapas.

Aquel fin de semana de noviembre 12 curó mi dolor en gran medida. Me di cuenta de lo que me da vida. Yo quiero seguir, quiero presentarme, quiero cantar, quiero compartirme y agradezco a los que ahí estuvieron y me hicieron sentir querida y comediante. Me encantó ver a Sugar, a Camila, a Delilirium, a De la Diáspora, Linda Mirushka, el Bruno, Nadia, a Horacio por supuesto, a mis hermanos con sus novia y novio, y a muchos que todavía no ubico por nombre pero que sé que estaban contentos. Fue una poderosa noche de mujeres!

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